Anunció Gobernador Sisolak fondos millonarios de donantes privados para construir escuela de medicina de UNLV

Esta nota fue traducida al español y editada para mayor claridad a partir de una versión en inglés que aparece en de The Nevada Independent.

La semana pasada, el Gobernador de Nevada Steve Sisolak anunció al menos $155 millones de dólares en donaciones privadas que estimularán el desarrollo de facilidades clave para la Facultad de Medicina de la Universidad de Nevada, Las Vegas (UNLV) culminando así la búsqueda de los millones necesarios para proceder con la construcción de la extensa instalación médica.

Ese dinero será impulsado por otros $25 millones en fondos complementarios del estado, que se aprobaron en la Legislatura en 2017.

“Este anuncio marca un punto de partida para Nevada en la creación de una cultura de filantropía que alentará a otras personas y familias a contribuir a proyectos y causas que tendrán resultados positivos para nuestro estado”, dijo Sisolak a la prensa en el edificio del gobierno estatal en Las Vegas.

En su mayoría, el dinero recaudado proviene de un grupo clave de donantes privados, incluyendo la Fundación de la Familia Engelstad y la Fundación Lincy. 

Los donantes formarán lo que se conoce como una corporación de desarrollo, que encabezará el proceso de construcción antes de entregar el arrendamiento del edificio a la escuela de medicina.

Sisolak, junto con líderes legislativos Demócratas, también elogió el hecho de que el proyecto pagaría el salario vigente a los trabajadores, un tipo de sueldo mínimo para empleados de la construcción.

Los planes originales para el edificio tenían contemplado grandes instalaciones de 220,000 pies cuadrados en el campus Shadow Lane de la escuela de medicina, que se construyó bajo un costo de unos $200 millones. 

Sin embargo, esos planes se tuvieron que descartar poco después de que la Fundación de la Familia Engelstad retiró una donación de $14 millones tras la renuncia del ex presidente de UNLV, Len Jessup; llevando a UNLV a reducir sus planes para una biblioteca médica más modesta.

Pero ese proyecto también se vino abajo y se reemplazó con una nueva visión para construir instalaciones de $128 millones, lo que se acercaba más a los planes originales.

Hasta el miércoles pasado no se había anunciado cuáles serán los planes más nuevos, aunque Warren Hardy, quien fungió como legislador durante un término y ahora se desempeña como cabildero trabajando de manera estrecha en el acuerdo, dijo que se conocerían más detalles en las próximas semanas.