Beneficiarios de TPS en Nevada celebran extensión, pero destacan que año adicional “hace muy poca diferencia”

La administración Trump anunció este lunes una extensión de un año en los permisos de trabajo para miles de salvadoreños amparados por el Estatus de Protección Temporal (TPS) una noticia que causó celebración, pero que también estuvo muy por debajo de lo que buscan los beneficiarios del programa en Nevada.

El Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (DHS) informó que el gobierno está extendiendo la validez de los permisos de trabajo para los salvadoreños con TPS hasta el 4 de enero de 2021; además de que se les están dando otros 365 días, después de la conclusión de los litigios en las cortes relacionados con el TPS, para regresar a su país de origen.

“Decían que era imposible. Que el Gobierno Salvadoreño no podía hacer nada”, escribió al respecto el Presidente salvadoreño Nayib Bukele en redes sociales. “Pero nosotros sabíamos que nuestros aliados no nos dejarían solos. No quisimos compartirlo antes porque podíamos entorpecer las conversaciones. Pero después de todo, gracias a Dios, el TPS se logró”.

Un comunicado de prensa del DHS indicó que los Estados Unidos y funcionarios de El Salvador firmaron documentos para proveer un alivio a unos 200,000 beneficiarios que han estado protegidos por el programa desde 2001. 

El TPS ofrece estatus legal en los Estados Unidos a personas de ciertos países que han experimentado desastres naturales u otro tipo de crisis, y cuyas naciones de origen están consideradas como muy inestables para recibirlos de regreso. 

Si bien el DHS reiteró que la meta del gobierno estadounidense es crear un proceso ordenado para ayudar a que beneficiario del TPS de El Salvador regresen a casa, el DHS señaló que ese proceso podría ser problemático.

“Una afluencia repentina de 250,000 personas a El Salvador podría provocar otra migración masiva a los Estados Unidos y revitalizar la crisis en la frontera Sur”, indicó el comunicado. “Teniendo en cuenta estas preocupaciones, hemos decidido proporcionar tiempo adicional para elaborar ese plan. No podemos permitir que se niegue el progreso que el Presidente ha realizado en los últimos meses”.

Miembros de la Delegación de Nevada en el Congreso elogiaron el anuncio de la extensión, pero agregaron que el retorno forzado de los beneficiarios del TPS causaría caos y confusión no solo para las familias que viven en los Estados Unidos, sino en El Salvador.

“Continuaré asegurándome de que tengamos una política de inmigración clara y constituyente que tenga sus raíces en los ideales de nuestra nación, que mantenga a nuestras familias unidas y proteja nuestra seguridad e intereses nacionales”, dijo el Congresista Demócrata por Nevada Steven Horsford.

La Senadora Demócrata por Nevada Jacky Rosen pidió al Congreso que busque legislación para abordar el tema del TPS.

“Es un alivio ver que el estatus de TPS para más de 200,000 salvadoreños se extenderá temporalmente por un año”, dijo Rosen en un comunicado. “Si bien este es un paso positivo hacia adelante, el Senado debe adoptar la aprobada por la Cámara Baja Ley de Sueño y Promesa de los Estados Unidos 2019 (H.R.6) para garantizar la estabilidad de nuestras familias trabajadoras de Nevada”.

Buscando una solución

Aunque recibió la noticia con agrado, Pablo Deras, beneficiario del TPS de El Salvador desde el 2001, comentó vía telefónica que en realidad la medida solo representa un alivio temporal. 

“La extensión hace muy poca diferencia. A futuro no sabemos qué va a pasar. Después de estar en la zozobra y el limbo todo este tiempo, este es un pequeño alivio para nosotros los salvadoreños, pero quedamos casi en lo mismo”, dijo. “Tenemos a todos los demás compañeros, que a ellos no les beneficia en nada. Todos pensando qué va a ser de nuestras familias y trabajo duro por más de 20 años en este país”.

Deras, quien vive en Las Vegas desde el 2006 y es miembro del Comité TPS Camino a la Residencia Nevada, agregó que el TPS le ha permitido trabajar legalmente, tener mejores opciones de empleo, ser dueño de dos casas, y proveer sustento para su esposa e hijo de 14 años, quien nació en los Estados Unidos. 

Trabajador de limpieza de restaurantes en el Hotel Wynn de Las Vegas, Deras comentó que los portadores del programa siguen en pie de lucha y vigilantes de la resolución para la demanda Ramos v. Nielsen.

El otoño pasado, la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) y la Red Nacional de Organizaciones de Jornaleros, entre otros, presentaron la demanda, lo que llevó a una decisión judicial para prohibir la cancelación del gobierno del programa TPS para Sudán, Nicaragua, Haití y El Salvador mientras el caso se resuelve en la corte.

“Vamos a seguir siempre juntos hasta primero Dios lograr una solución permanente”, dijo. “No queremos una solución por un año. Queremos tener algo seguro, sin llegar a lo mismo de estar preocupados de que nos vayamos a separar de nuestros hijos”.

Esa es una de las partes que más le preocupan a Donis Hernández: El futuro de su familia. 

“Es una inseguridad para uno, no saber qué nos espera el día de mañana”, dijo. “El TPS me ha permitido darle una vida mejor a mi familia, ya que en los países de uno no hay oportunidades”.

Portador del TPS de El Salvador desde 2001 y residente de Las Vegas desde hace 13 años, el trabajador de construcción comentó que la noticia de la nueva extensión para él significa un alivio temporal, mas no una medida que resuelva la situación de manera permanente ni para los salvadoreños, ni para los demás países cobijados bajo el programa. 

Hernández, quien también es miembro del comité TPS local, agregó uno de sus dos hijos es beneficiario de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) que, al igual que el TPS, también enfrenta retos legales, con una audiencia en la Corte Suprema este 12 de noviembre.

Pero Hernández agregó que le daba gusto ver que los dos países están cooperando.

“El nuevo gobierno que entró a El Salvador ha sido una gran ayuda porque tiene buenas relaciones con el de los Estados Unidos”, dijo.

En septiembre pasado el gobierno salvadoreño llegó un acuerdo con los Estados Unidos para recibir a solicitantes de asilo de otros países, mientras que Bukele, quien asumió la presidencia en junio de este año, se ha comprometido a reducir la migración indocumentada. 

En enero de 2018, la administración Trump anunció que la designación del programa TPS para personas de El Salvador finalizaría el 9 de septiembre de 2019, pero la terminación está en espera. En cumplimiento con un fallo de la corte federal en marzo de este año, el DHS había extendido hasta el 2 de enero de 2020, la validez de los documentos relacionados con el TPS para Sudán, Nicaragua, Haití y El Salvador, incluyendo permisos de trabajo.