Busca legislador eliminar requisito constitucional de ‘un hombre y una mujer’ para el matrimonio

Este artículo fue traducido al español a partir de una versión en inglés. La versión en inglés aparece en la página de The Nevada Independent.

El matrimonio entre personas del mismo sexo ha sido reconocido por las leyes de este país por casi dos años después del fallo histórico de la Suprema Corte de los Estados Unidos en el verano de 2015.

Pero la constitución de Nevada sigue definiendo el matrimonio como la unión legal entre un hombre y una mujer debido a una enmienda constitucional de 2002.

Esto es algo que el Legislador Demócrata Nelson Araujo espera cambiar por medio de su propia enmienda constitucional, la cual iría en contra de la enmienda de hace 15 años y la reemplazaría con una redacción que reconociera el derecho al matrimonio entre personas del mismo sexo en la Constitución.

Aparentemente, es una resolución que no hará nada. La Cláusula de Supremacía de la Constitución de los Estados Unidos establece que la ley federal predomina sobre las leyes estatales, lo cual significa que lo establecido por la Suprema Corte de los Estados Unidos está por encima de lo que diga la Constitución de Nevada.

Pero a aquellos que apoyan el matrimonio entre personas del mismo sexo les preocupa que si la Suprema Corte de los Estados Unidos alguna vez decidiera dar marcha atrás en el caso Obergefell v. Hodges, Nevada otorgaría licencias de matrimonio solo a parejas heterosexuales, negando a las parejas del mismo sexo una protección igual ante la ley y dejando potencialmente en un limbo legal a las parejas del mismo sexo que se han unido en matrimonio.

“Con la elección de nuestro nuevo presidente, sentimos que estos derechos y su avance están siendo amenazados”, afirmó Karen Vibe, quien junto con su esposa, Karen Goody, formó parte del primer matrimonio del mismo sexo del condado de Washoe. “Sentimos que prohibir el matrimonio a dos personas que se aman acabaría con nuestro progreso como lo conocemos”.

El presidente Donald Trump dijo en noviembre que el asunto del matrimonio del mismo sexo estaba “decidido” y que estaba “de acuerdo” con la opinión de la Suprema Corte para legalizarlo. Pero en enero, Trump dijo a Fox News que él sería “muy fuerte para poner en la banca a ciertos jueces que creo que tal vez puedan cambiar las cosas” y que él desearía que el asunto del matrimonio entre personas del mismo sexo lo decidieran los estados.

Para enmendar la Constitución, la Legislatura necesitaría aprobar la resolución AJR2 dos veces por mayoría simple, una vez en 2017 y nuevamente en 2019; después de esto se sometería a voto popular en 2020.

Araujo dijo creer que hay suficiente apoyo entre los residentes de Nevada para que la enmienda se apruebe.

“He visto personalmente toda la celebración y a un estado que ha evolucionado con el tiempo y al que se le ha permitido aceptar al vecino con todas sus diferencias. Se ha dado un mayor nivel de comprensión, amor y compasión”, declaró Araujo.

Incluso antes del decreto de la Suprema Corte de los Estados Unidos, una encuesta ordenada por Retail Association of Nevada encontró en 2014 que el 57 por ciento de los electores de Nevada estaban a favor de retirar la limitación del matrimonio a un hombre y una mujer en la Constitución, mientras que solo un 36 por ciento de los residentes de Nevada se oponía.

Pam Roberts, codirigente de Nevada Women’s Lobby, habló acerca de cómo su esposa, Gretchen Miller, no podía adoptar a sus dos hijos y tuvo que llenar formularios especiales para desempeñar legalmente las funciones de una “verdadera madre” de sus dos hijos.

Después de la aprobación de la enmienda sobre el matrimonio en 2002, Roberts dijo que su familia consideró seriamente irse a vivir fuera de Nevada.
“Estaba devastada”, confesó.
Su hijo, Riley Roberts, dijo que esperaba que la Legislatura aprobara la resolución para que fuera más difícil revocar el derecho de las parejas del mismo sexo a casarse.

“Ellas han hecho un compromiso una con la otra, mucho antes de que yo naciera, por una razón”, agregó, “porque sabían que se amaban”.

La Secretaria del Condado de Clark, Lynn Marie Goya, destacó el impacto económico que ha tenido la expedición de 10,000 licencias de matrimonio a parejas del mismo sexo, lo cual ha generado casi 254 millones de dólares en actividad económica y 11 millones de dólares en impacto fiscal, que es el efecto neto en los ingresos del gobierno estatal y local.

A pesar de las oleadas de apoyo popular a los matrimonios del mismo sexo, la resolución ha enfrentado algunos reveses por parte de legisladores y activistas conservadores.

La Legisladora Republicana Ira Hansen preguntó por qué la iniciativa no manejaba la poligamia y lo consideró como una “discriminación que enfrentamos actualmente en nuestras leyes”.

El Senador Demócrata David Parks, quien testificaba en apoyo a la iniciativa, dijo que no creía que algo pudiera impedir que dicha legislación se aprobara por separado de la prohibición federal en la práctica.

A otros opositores a la resolución les preocupa el hecho de que el término plural “parejas” se aplique en la redacción de la enmienda, lo que podría implicar que se permitan los matrimonios polígamos, aunque el consejo legislativo ha aclarado que esto no ocurrirá.

Janine Hansen, una activista conservadora que recolectó firmas para aprobar la enmienda constitucional de 2002, externó su preocupación de que la enmienda pueda limitar su capacidad de ejercer su libertad religiosa.

“Sinceramente me preocupan los casos judiciales y otras leyes que vendrán después de esta resolución en particular”, señaló Hansen.

Hasta el martes por la tarde, el Comité de Operaciones Legislativas y Elecciones no había ejecutado acciones inmediatas con respecto a dicha iniciativa legal.