Celebran inmigrantes el Día de la Independencia como nuevos ciudadanos de los Estados Unidos

Algunos llevan décadas viviendo en este país. Otros apenas algunos años, pero el pasado 29 de junio, un total de 80 inmigrantes provenientes de 34 países y culturas diferentes se reunieron para una celebración en común: Naturalizarse como ciudadanos de los Estados Unidos.

La ceremonia, que comenzó a las 10 de la mañana, se desarrolló en el City Hall de la Ciudad de Las Vegas y contó con la participación de la Alcaldesa de la ciudad Carolyn Goodman y del Juez de la Corte de Distrito de los Estados Unidos Andrew Gordon.

“Algo hermoso ocurre cuando llegas a otra nación y la asumes como tuya. El país te adopta, pero tú debes adoptarlo también”, dijo Gordon, para luego agregar que es tarea de todos los ciudadanos “preservar los valores de esta nación e incluso hacerlos mejores”.

Gordon, cuyos padres llegaron de Irlanda a principios del siglo XX, también explicó a los nuevos ciudadanos la importancia del paso que estaban a punto de dar, así como sus derechos y deberes.

El juez destacó la posibilidad que tendrán los nuevos ciudadanos de hacer escuchar su voz, no sólo para exigir cambios en políticas con las que no están de acuerdo, sino para participar activamente en los procesos políticos.

“Ustedes tienen el derecho de criticar al gobierno, a sus autoridades nacionales y locales, decirles lo que creen está mal. Pero no sólo se queden en el criticar, involúcrese, únanse a un partido político”, dijo Gordon. “Ayuden a alguna campaña que se ajuste a sus principios, postúlense para una posición en la ciudad o el estado, tomen esas oportunidades que ahora tienen en sus manos”.

Virginia dela Peña, de 96 años, muestra su certificado de naturalización. Jueves 28 de junio del 2018. (Foto: Alexander Zapata / The Nevada Independent).

Nunca es tarde

Virginia Dela Peña tiene 96 años. Se define como una mujer independiente, quien vive sola y se encarga de su hogar y sus necesidades sin la ayuda de nadie.

Llegó a los Estados Unidos hace 38 años proveniente de Filipinas, y aunque se convirtió en residente al poco tiempo, siempre postergó su proceso de naturalización. Fue la política la que le hizo dar el paso definitivo.

“Yo me hice ciudadana por una sola razón: Para votar”, explicó Dela Peña. “Yo perdí mi oportunidad de hacerlo antes por no haberme convertido en ciudadana, y eso me hizo pensar que solo me enfoqué en trabajar y olvidé la importancia de participar”.

Dela Peña explicó que luego de retirarse del trabajo pasó algunos años pensando en que debía involucrarse en la política del país, hasta que concluyó que la manera más rápida de hacerlo era participando en las elecciones.

Para ella, la situación que vive el país actualmente fue otro motivo para hacerse ciudadana.

“No me gusta cómo van las cosas desde lo político, pasando por lo económico y lo social y por ello siento que votando puedo hacer una verdadera diferencia”.

Dela Peña agregó que a pesar de las dificultades que vive la nación, sigue creyendo que este es un país con valores sólidos, gran diversidad y seres humanos valiosos.

También recomendó que quienes tienen la posibilidad de hacerse ciudadanos, lo hagan cuanto antes.

“Yo tengo 96 años y me hice ciudadana”, dijo. “Nunca es tarde para dar ese gran paso de ser ciudadanos de este país”.

Diana Dunlop, de 28 años, celebró tras recibir su certificado como ciudadana de los Estados Unidos el pasado 28 de junio en el City Hall de Las Vegas. (Foto: Alexander Zapata / The Nevada Independent).

De militar chilena, a ciudadana estadounidense

Cuando la chilena Diana Dunlop de 28 años conoció a su esposo, un ciudadano estadounidense quien visitaba el país andino, comenzó una relación que la traería a vivir a la unión americana.

Cuatro años más tarde, Dunlop celebró junto a su nueva familia el haberse convertido en ciudadana de este país.

“Soy militar chilena, amo profundamente mi nación, el lugar donde nací y crecí”, dijo Dunlop. “Pero también aprendí a amar este país como mío”.

Dunlop citó las palabras de Gordon, explicando que como este país la recibió y le abrió sus puertas, ella también lo adoptó como suyo.

“Aprendí a amar este país desde el primer momento en que llegué” dijo Dunlop. “En este tiempo me dediqué a querer a su gente, a aprender de su cultura e historia y sobre todo el profundo respeto a la leyes que aquí existen”.

Para la nueva ciudadana, mudarse a un nuevo país trajo consigo retos importantes, pero también cambios positivos en materia cultural y económica, pues indicó que ha tenido oportunidades de crecer personal y profesionalmente.

“Es un orgullo tremendo poder mirar esa bandera y sentirla como mía”, dijo. “Ser parte de esto ahora es algo maravilloso e importante”.

Héctor Hung recibió su certificado como ciudadano de los Estados Unidos el pasado 29 de Junio en el City Hall de Las Vegas, tras vivir en el país por 30 años. (Foto: Alexander Zapata / The Nevada Independent).

Hacer escuchar su voz

“Cuando te haces ciudadano, aunque tengas muchos años viviendo en el país, hay cambios que por muy pequeños resultan importantes”.

Así describió Héctor Hung, de 49 años, sus primeras sentimientos luego de recibir su certificado de naturalización.

Hung nació en Caracas, Venezuela, luego de que sus padre emigraron a este país desde China en 1950. Su niñez transcurrió en el valle caraqueño, pero luego, a los 19 años, sus familiares lo motivaron a venir a estudiar a los Estados Unidos.

Desde entonces Hung vive en el país. En 30 años ha sido residente de Nueva York, California, y Nevada, en donde lleva ya 12 años.

“Conocí a mi esposa y me casé en este país, mis hijos nacieron aquí. Luego de tantos años en Estados Unidos decidí y sentí que era el tiempo de hacerme ciudadano, un país donde ya he forjado raíces y que siento como mío” explicó Hung.

Hung comentó que el cambio más importante al dejar de ser residente y convertirse en ciudadano es el poder que adquiere su voz.

“Poder votar en todas las elecciones, locales y nacionales, así como también para participar de manera activa en la política si quieres postularte para un puesto como oficial electo en caso de que quieras hacerlo, es algo realmente poderoso”, explicó Hung.

Goodman destacó el valor y la importancia de hacerse ciudadano de los Estados Unidos, no sólo por el poder que se obtiene a través del voto, sino por el mensaje que trae consigo el proceso de naturalización.

“Este evento es una muestra de la diversidad cultural de nuestra comunidad”, dijo Goodman. “Porque es una oportunidad para celebrar el grandioso país que somos y recordar la misión que tenemos para hacer de esta nación un mejor lugar para todos”.