Conforme se acerca el semestre de otoño, colegios comunitarios se preparan para un regreso 'híbrido' al campus

Esta nota fue traducida al español y editada para mayor claridad a partir de una versión en inglés que fue publicada en The Nevada Independent.

El 16 de marzo, el canciller de educación superior Thom Reilly tomó una decisión drástica.

Cuando los funcionarios de salud pública comenzaron a sonar la alarma ante la inminente propagación pandémica del coronavirus en los primeros días de marzo, Reilly ya había dado instrucciones a las ocho instituciones del Sistema de Educación Superior de Nevada (NSHE) para que se prepararan a trasladar sus actividades al modelo en línea a principios de abril.

Pero cuando el Gobernador Steve Sisolak buscó cerrar los sectores no esenciales para frenar la propagación del virus, Reilly aceleró la fecha límite y ordenó el cierre de las universidades en los siguientes dos días.

Semanas después y gracias a un casual receso de primavera, los administradores y el profesorado de las instituciones en todo el estado utilizaron esa pausa para construir una infraestructura para las clases vía Internet que pudiera cubrir las brechas durante las últimas semanas del semestre de primavera, ampliando el uso de las herramientas en línea ya disponibles y apoyándose en equipo de cómputo nuevo como Zoom o BlueJeans.

Aunque hubo algunas quejas de estudiantes y profesores, la rápida transición fue en gran medida anunciada como todo un éxito, especialmente teniendo en cuenta las circunstancias y cortos plazos.

Pero ahora — a unas semanas del comienzo del semestre de otoño — esas instituciones están lidiando con las mismas preguntas, aunque con una nueva disyuntiva: ¿Qué tanto puede un colegio o una universidad recuperar sus actividades "normales"?

"En primer lugar, hemos estado actuando con base en la idea de ‘planifica para lo peor, espera lo mejor", dijo Patty Charlton, vicepresidenta del Colegio del Sur de Nevada (CSN) y líder COVID de la universidad.

Las instituciones del NSHE han seguido ampliamente planes de reapertura "híbridos", dando prioridad a al menos alguna forma de clases en persona, además de ampliar los recursos en línea y capacitar al profesorado en general para hacer una transición más fluida a cursos en línea durante el otoño.

El jueves pasado, la Universidad de Nevada, Reno (UNR) dio a conocer un plan de reapertura de 66 páginas que incluye requisitos como uso de cubrebocas, pautas para presentar reportes y un compromiso de al menos un retorno parcial al aprendizaje en persona mediante el uso de un modelo de enseñanza híbrido.

En el CSN, las clases serán 50-50 en línea y en persona. Según Charlton, esas experiencias presenciales serán determinadas por la guía de salud pública "más restrictiva" disponible, con énfasis — al igual que en otras instituciones — en el uso de cubrebocas, medidas de distanciamiento social y otras mejoras en la infraestructura.

En medio de los planes para un regreso a la enseñanza en persona, Charlton dijo que sigue habiendo un equilibrio para garantizar un "componente en línea completo" para el período de transición en el otoño, especialmente para aquellos estudiantes que, según comentó, "pueden no sentirse cómodos" con las clases en persona.

El Presidente de Nevada State College, Bart Patterson, quien dirige una institución donde la generación que iniciará su primer año es 90 por ciento diversa y con casi el 60 por ciento de estudiantes que son de primera generación, explicó que un entorno solo en línea podría presentar un reto adicional para alumnos que carecen del mismo tipo de apoyo generacional o institucional que tienen sus compañeros.

Patterson agregó que, desde un nivel institucional, la expansión de los recursos por Internet creó una oportunidad para "repensar" la experiencia del estudiante, aunque recrearlo por completo puede resultar difícil, si no es que imposible.

Y aunque los administradores que hablaron con The Nevada Independent se mostraron optimistas de que los preparativos para el otoño facilitarán la transición en las universidades, lo imprevisible de la pandemia ha demostrado ser un punto ciego persistente, en especial con la posibilidad inminente de que puedan venir más restricciones públicas si el contagio empeora.

"Depende mucho de lo que sucede en el estado y a nivel nacional con la cantidad de casos de COVID, la tasa de infección, las hospitalizaciones y la disponibilidad de una vacuna", dijo Patterson. “Quiero decir, todas esas cosas son fluidas. Lo sabemos. Pero esperamos que, al menos para ese semestre de primavera, regresemos y mucho más en un ambiente en persona”.