Entrevista con Juliana Urtubey, primera latina de Nevada en ser nombrada Maestra Nacional del Año

Juliana Urtubey, maestra bilingüe de educación especial en Las Vegas, recibió una gran atención el mes pasado, cuando fue nombrada Maestra Nacional del Año, convirtiéndose en la primera profesora de Nevada y la primera latina en al menos 16 años en recibir la distinción.

El haber emigrado desde Colombia a los EE.UU. cuando tenía cinco años, y al hablar inglés y español, dice que su experiencia personal la ayuda a conectarse con sus estudiantes de la Escuela Primaria Kermit Booker; muchos de los cuales están aprendiendo inglés como segundo idioma y también provienen de hogares de inmigrantes.

Juliana Urtubey, Maestra Nacional del Año, es profesora de educación especial en la Escuela Primaria Kermit Booker en el Distrito Escolar del Condado Clark. (Jeff Scheid / The Nevada Independent).

Urtubey dijo a The Nevada Independent que tuvo acceso a un proceso de inmigración seguro, un privilegio que reconoce como distinto a la experiencia de algunos de sus estudiantes y que usa para hablar acerca de cómo hacer que las escuelas sean un entorno más inclusivo.

“Podría ser algo tan pequeño como tener un letrero de bienvenida en los idiomas que hablan las familias en la oficina principal, tan pronto como entran. Podría ser pintar murales que respondan culturalmente, como hice en mi escuela, para que sin importar en qué parte de la escuela estuvieras, la escuela te comunicara de forma no verbal: 'Te amamos. Nos emociona mucho que estés aquí”, dijo.

Elegida por un comité de selección nacional del grupo anual de Maestros Estatales del Año, Urtubey hará una pausa en su trabajo por lo que resta del año para viajar por el país, conocer a otros profesores, y encabezar discursos en más de 100 eventos, según el Consejo de Oficiales de Escuelas Estatales.

Este es un resumen de la entrevista, que ha sido editada para extensión y claridad.

La distinción que obtuvo es notable porque es la primera maestra de Nevada en ser elegida, la primera latina desde 2005, y solo la tercera maestra de educación para niños con discapacidades de aprendizaje. ¿Cómo se siente al ser reconocida como la Maestra Nacional del Año? 

Me siento muy orgullosa. Es un reconocimiento que afirma la necesidad de la voz latina en la educación, y no solo la voz latina, la voz de los inmigrantes, de las personas de las comunidades de color, como decimos aquí en los EE.UU. Eso quiere decir que estamos hablando a una comunidad más diversa, más amplia. Y me da mucho orgullo porque sé que nuestros niños necesitan ser visibles y reconocidos, y comparto este reconocimiento con todas las comunidades. 

Usted nació en Colombia y es maestra bilingüe. ¿Cómo han formado su experiencia profesional en el salón de clase todas estas piezas de su experiencia personal, y cómo le han ayudado a crear una conexión con sus estudiantes? 

Siendo quien soy, colombiana, latina, inmigrante; sé la necesidad de que nuestras escuelas reflejen y afirmen quiénes son los niños. Quiero que todos los niños lleguen a las escuelas tal y como son, que podamos continuar, mantener y mejorar sus idiomas, incluyendo español, tagalo; todos los idiomas que llegan a los EE.UU.

Además, afirmar a las familias, crear espacios en donde todas se sientan bienvenidas, que tienen lugar para participar, tener voz. Eso es importante para mí porque he visto el impacto que puede tener en la educación. 

 ¿Por qué decidió elegir la carrera de ser maestra de alumnos de educación especial?, ¿Cuál fue su motivación o inspiración?

Yo empecé como maestra bilingüe y estaba enseñando en quinto año y tuve un estudiante que tenía unas habilidades increíbles de matemáticas; negociaba, tenía un mercado negro en su mochila que vendía dulces y aparatos para la escuela. Pero este niño no podía leer ni escribir. Y me pregunté, “¿Cómo es posible que un niño pueda llegar al quinto grado con tantas destrezas fuertes, pero no pueda leer ni escribir?” 

En este punto es cuando aprendí lo que era una diferencia o una discapacidad en aprendizaje y me dediqué a esta población porque sabía que les podía ayudar. Soy una persona que tiene mucha paciencia en desarrollar ambientes en donde todos pueden aprender.

A la misma vez, en Arizona, cuando estaba enseñando en una escuela bilingüe, pasaron una ley, una propuesta que iba quitar las escuelas y los programas bilingües. Sabiendo que en la educación especial podíamos mantener el español, fue otra razón porque quise ser maestra de educación especial. 

Pero en general, siempre he querido ser maestra porque me fascinan las escuelas. Ahí las comunidades se unen y siempre hay mucha actividad, mucho movimiento y quise ser parte del glue, del Colbón [pegamento] que lo mantiene junto. 

El Distrito Escolar del Condado Clark es el más grande de Nevada, el quinto más grande en todo el país, y contiene un porcentaje alto de estudiantes latinos. ¿Espera que su reconocimiento sea una motivación para sus alumnos? 

Creo que mi reconocimiento es una motivación no solo para mis alumnos, sino para sus familias y las otras maestras y maestros de color y latinos en nuestra comunidad. Nosotros sabemos que necesitamos más maestros de color enseñando a nuestros niños porque servimos a una población de niños latinos y de color; y es muy importante poder darle el espejito a nuestros niños en experiencias, en idiomas y culturas. Esa identidad compartida la verdad va a ayudar a que las escuelas sean más cómodas, más unidas. 

Usted ha dicho que quiere promover una educación alegre y justa donde los maestros trabajen con las familias y comunidades en abordar temas como la injusticia, racismo y falta de acceso a recursos. ¿Cómo ha visto que estos temas afectan a sus estudiantes? 

A veces en las escuelas de menos recursos o de niños de comunidades de color, se nos olvida incluir lo que es la alegría en el aprendizaje. Y para tener una alegría profunda, los niños deben tener un sentido de pertenencia en la escuela. Eso quiere decir que en las escuelas brindamos y celebramos quiénes son los niños; sus idiomas, sus raíces, sus culturas. 

Y justa, que todos estamos trabajando en colectivo para identificar y mejorar los sistemas que sabemos que tienen diferentes impactos para los niños de color, con educación especial, los que vienen de comunidades con bajos recursos. Sabemos que hay mucho trabajo que hacer, así que pongo los dos juntos — alegre y justo — porque contienen todas mis esperanzas para la educación. Si hacemos ambas cosas, vamos a ser inclusivos y vamos a mejorar las oportunidades para todos los niños. 

¿Qué retos ha enfrentado hasta este momento, y cómo los ha superado? 

Yo como maestra les enseño a mis niños que la vida siempre va estar llena de retos. Si afirmamos quiénes somos, tenemos autoestima sobre nuestras culturas, e identidades e idiomas, podemos enfrentar esos retos sabiendo que tenemos una comunidad que nos respalda. 

Como una persona bilingüe y latina he tenido que trabajar mucho para poder mantener mi nivel de español, y aun no es perfecto, todavía tengo algunos problemitas con algunas palabras, pero no importa. El hecho es que cada día me pongo la tarea de leer y hablar español, y de mejorar, pero también de aceptarme como soy. Creo que eso ha sido difícil para mí y espero poder darle el espacio a mis estudiantes y sus familias para que no tengan que batallar tanto. 

Profesionalmente, cualquier reto que he tenido me ha abierto el camino para colaborar con otras profesoras, para alzar la voz, para trabajar con organizaciones para asegurarnos que la voz de los profesores está incluida en cualquier decisión. Y creo que ahorita es buen tiempo para hacer eso porque muchas organizaciones, muchos políticos están buscando la voz de los profesores para informar porque sabemos que imponer no va a funcionar, pero colaborar siempre nos sale mejor. 

Usted mencionó que, para practicar su español, lee literatura en español. ¿Qué libros está leyendo? 

Me fascina Gabriel García Márquez. Por cuarta o quinta vez acabo de volver a leer Cien Años de Soledad. Cada vez que lo leo, entiendo un poco más porque es un libro muy complejo. También me fascina el trabajo de Eduardo Galeano; Venas Abiertas de América Latina, no solamente es fácil de leer, sino que nos conecta a la historia de América latina. Hay un escritor colombiano que se llama Hector Abad Faciolince y tiene un libro que me fascina: El Olvido que Seremos, lo recomiendo a quien quiera entender un poco más de la historia colombiana. En eso comparto mi tarea, quien quiera leer conmigo, ¡Adelante! 

 ¿Hay algo que quisiera agregar? 

Mi agradecimiento para las familias y las maestras que han hecho posible este último año. Ha sido un año muy difícil, y ahora que nos enfrentamos a volver a conectarnos físicamente, espero que no nos olvidemos la importancia de cada uno en el aprendizaje de nuestra meta compartida, que es los logros de los niños de nuestra comunidad. Espero que este próximo año sea justo y alegre para todos.