Expansión de programa de mariachis en escuelas del Condado Clark fortalece a comunidad latina

Esta nota fue traducida al español y editada para brevedad y claridad a partir de una versión en inglés.

Un suave pero rítmico “uno, dos, tres" dio vida a la música en un salón de la Escuela Preparatoria Las Vegas; decorado con carteles brillantes y fotografías coloridas de los estudiantes músicos.

Al ritmo de “Cielito Lindo”, los miembros del Mariachi Joya de Las Vegas High School comenzaron a tocar sus violines, trompetas, arpa, y guitarras — incluyendo el guitarrón y la vihuela; más grande y más pequeña que la guitarra, respectivamente.

Era un ensayo de martes por la tarde, unos de los muchos que hay en todo el Distrito Escolar del Condado Clark durante el año. El grupo repasó todo su repertorio, con todas las canciones memorizadas, para su próxima actuación.

El distrito opera lo que funcionarios dicen que es el programa de mariachis más grande del país, conectando a miles de estudiantes con una parte tradicional de la música mexicana.

El programa ha crecido de manera constante desde que empezó en 2002 con 250 estudiantes de cuatro escuelas. Actualmente unos 6,000 estudiantes de secundaria y preparatoria participan en una clase optativa de mariachi que se ofrece en 27 escuelas.

“[Tener programas culturalmente diversos] es fundamental para nuestro éxito”, dijo Jeff Williams, coordinador de bellas artes secundarias en el distrito escolar. "Necesitamos apoyar programas que reflejen a nuestra comunidad y mantengan el interés de nuestros estudiantes, y que realmente honren la cultura de la cual crece nuestro distrito".

Casi el 47 por ciento de los estudiantes del distrito se identifican como hispanos o latinos, lo que lo convierte en el grupo estudiantil racial o étnico más grande. Cualquier alumno se puede unir al programa de mariachis, aunque muchos son hispanos o latinos.

“El Mariachi es la música del pueblo. Eso es algo que creo que es muy, muy especial para muchas de estas familias”, dijo Stephen Blanco, director del programa de mariachis en Las Vegas High School. “Incluso quienes no crecieron en un hogar hispano, incluso para aquellos cuyos padres no hablan español, esta sigue siendo su música porque en eso la están convirtiendo".

Los estudiantes han participado virtualmente en la toma de posesión del Presidente Joe Biden y grabaron un álbum durante las clases virtuales de tiempo completo. Recientemente, viajaron a Washington, D.C., tocaron para la Embajada de México en honor al Mes de la Herencia Hispana, y se presentaron en la Conferencia Nacional de Integración de Inmigrantes hace un par de semanas en Las Vegas.

Blanco aseguró que sus músicos deben cumplir con altos estándares en su trabajo escolar. Al menos la mitad de los estudiantes de último año en sus clases de mariachi se graduarán con honores, agregó.

“Hablamos mucho sobre ser una joya, brillar, ser fuertes, ser un ejemplo para los demás”, dijo. “No puedes sacar malas calificaciones. No puedes faltar a clases de vez en cuando, como otros estudiantes".

Louie Saldate, quien toca el violín y cursa el tercer año de la preparatoria, se unió emocionado porque el programa de mariachi era una opción. Después de estar en esa clase desde hace dos años y unirse al Mariachi Joya, Saldate dijo que ahora esto es su vida y que canta y toca con pasión y orgullo.

“El mariachi es tu enfoque principal además de la escuela: La escuela primero y luego Joya”, dijo Saldate con una sonrisa. “Mi parte favorita es definitivamente la audiencia. La audiencia puede hacer o deshacer tu actuación ... Cuando todos se divierten, es difícil equivocarse o si tú lo haces, entonces simplemente ríete y sigue adelante".

Daniellee Ureña se presenta con el Mariachi Joya de la Escuela Preparatoria Las Vegas durante la Conferencia Nacional de Integración de Inmigrantes en el Westgate Resort and Casino en Las Vegas el martes 5 de octubre de 2021. (Daniel Clark/The Nevada Independent).

Daniellee Ureña hizo eco de ese sentimiento, aunque entró al mundo del mariachi ya avanzada en sus estudios de preparatoria. Ella está a punto de graduarse y empezó en el programa este año. Es la primera en su familia en unirse al conjunto de mariachis.

“Tocar es lo que me mantuvo en cualquier banda. Amo tocar. Me encanta la energía que desprende. Amo la adrenalina. Me encanta estar con el grupo”, comentó Ureña. “Hay mucha energía. Siempre hay mucho amor para todos".

Esa dedicación impresiona a su madre, María Millan.

“Ella divide su tiempo con los ensayos, las presentaciones con el mariachi, el trabajo escolar; lo hace el triple del tiempo”, dijo Millan. “Es muy buena en lo que hace y estamos muy orgullosos de ella. Cada vez que vamos a verla, nos sentimos honrados y orgullosos de que sea nuestra pequeña".

La clase de mariachi brinda una cultura y herencia que los estudiantes no solo pueden disfrutar, participar e identificarse, sino que las presentaciones también ayudan a unificar a la comunidad, agregó Blanco.

“Hubo un momento hace un par de semanas en que nadie se iba después de que terminamos de tocar,” dijo Blanco. “Fue ahí cuando me di cuenta 'para esto es, se está comenzando a hacer una comunidad. Al fin".