Nevada se reinventa: Café trae al desierto el “sabor de hogar" con postres hawaianos

Esta nota fue traducida al español y editada para mayor claridad a partir de una versión en inglés.

Muchos nevadenses han tenido que reinventarse para superar la pandemia, y han tenido que cambiar sus trayectorias profesionales en un momento de incertidumbre. The Nevada Independent en Español comparte historias de quienes están intentando hacer algo nuevo.

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Joanna Gamet es una enfermera titulada, madre soltera con una hija de 10 años y, desde octubre, es una empresaria que ofrece malasadas y otras delicias asiáticas y hawaianas en el suroeste de Las Vegas.

Las malasadas son una masa portuguesa frita cubierta de azúcar que llegó a Hawái a finales del siglo XIX de manos de inmigrantes que querían trabajar en las industrias del azúcar y la piña.

A medida que aumentaban los casos de COVID-19 en marzo pasado, Gamet se dio cuenta de los sacrificios que hizo para mantener a su hija: Largas horas de trabajo, estrés y pocas horas de sueño.

Entre sus trabajos en un centro de rehabilitación, un hospital y visitas domiciliarias, a Gamet le preocupaba mantenerse segura y saludable.

“Después de trabajar tres turnos de 12 horas, todavía iba a mis otros empleos y me preguntaban '¿por qué te haces esto?';  'Bueno, soy madre soltera, ella eventualmente tendrá que ir a la universidad ”, respondía Gamet. “No quiero que ella tenga que trabajar como yo. Quiero sentar las bases para que pueda escoger la carrera que quiera sin el estrés que yo tengo”.

Gamet se mudó a los EE. UU. desde Filipinas a los 19 años para ser enfermera, tal como dijo su madre que lo hiciera, pero Gamet siempre quiso ser dueña de un negocio, algún lugar donde pudiera "prosperar y crecer". 

Gamet consideró abrir un salón de manicura durante un par de años, pero la pandemia la hizo pensar: "¿Qué se vendería durante esta etapa?"

"Comida. La gente seguirá comiendo”, dijo Gamet. "La gente quiere algo fresco y diferente, y que les recuerde a su hogar".

Joanna Gamet, propietaria de Jo's Malasadas Cafe and Bakery, carga una caja con malasadas el lunes 15 de marzo de 2021. (Jeff Scheid/The Nevada Independent).

Después de presentar su idea a un amigo inversionista en medio de cierres de negocios propiciados ​​por la pandemia, Jo's Malasadas Cafe and Bakery comenzó a crecer. Gamet dejó su trabajo de enfermera en septiembre para centrarse únicamente en el café y abrió una sucursal en octubre en un centro comercial en Flamingo Road y Torrey Pines Drive.

Uno de los mayores retos antes de abrir fue perfeccionar la receta de las malasadas. Gamet y su chef tardaron tres semanas y múltiples pruebas para ajustar la receta para que la masa “creciera” correctamente.

“Tengo un primo que es chef en Maui, así que hablamos sobre los sabores y las recetas y nos dimos cuenta de que la receta aquí en Las Vegas funciona de manera diferente a la de Hawái debido a la humedad y la temperatura”, dijo. "Las expectativas son muy altas, porque la gente está deseando algo con sabor casero, pero no lo puedes echar a perder".

El café también sirve una variedad de otros pasteles y comida para complementar el sabor dulce con lo salado, incluyendo flan filipino (una combinación de pastel de arroz y natillas), tiramisú, spam musubi (bocadillo hawaiano que consiste en una rebanada de jamón enlatado asado encima de arroz y envuelto con algas), y sopa de pollo mami con fideos (un platillo filipino).

Gamet comentó que ser propietaria de un café es muy diferente a ser enfermera, aunque sigue siendo un trabajo estresante, y no habría tenido éxito sin su copropietario, el personal, el poder de las redes sociales y otros negocios pequeños que la apoyaron.

"Siempre los saludo en Instagram, y nos ayudamos unos a otros, en lugar de ser competitivos", agregó, refiriéndose a la comunidad con el término hawaiano que se utiliza para describir a la familia extendida. "No soy solo yo haciendo este trabajo, es ohana".

Lea aquí la primera, segunda, y tercera entregas de Nevada Se Reinventa.