Para Lake Tahoe, el Incendio Caldor genera incertidumbre ante una nueva normalidad

Esta nota fue traducida al español y editada para mayor claridad a partir de una versión en inglés.

El viento esparcía las cenizas en Carson City la semana pasada mientras Carlos Arce recargaba la mano sobre una camioneta blanca. El día anterior, Arce tuvo que evacuar Sur Lake Tahoe con sus cuatro hijos y su padre, quien vive fuera del país y estaba de visita.

“Me siento triste”, dijo Arce, quien se encontraba en un refugio para evacuados ubicado en el Centro Comunitario Carson City. “Perdimos casi todo. Cuando pienso en la montaña, era hermosa. Ahora el fuego está destruyendo todo, todo lo que conozco".

Arce ha vivido en Lake Tahoe durante casi dos décadas, ha trabajado en Sierra-at-Tahoe, una zona para esquí a lo largo de la autopista 50 que fue arrasada por el Incendio Caldor.

Al igual que con otros habitantes que fueron evacuados del área la semana pasada, Arce tiene la esperanza de regresar a casa. Pero las órdenes de evacuación, que abarcan todo Sur Lake Tahoe y comunidades vecinas en Nevada, lo obligaron a hacer una pausa. ¿Qué irá a pasar?

La Cuenca de Lake Tahoe, que bordea la frontera de California y Nevada, significa muchas cosas para mucha gente. Sur Lake Tahoe tiene una población de unos 20,000 habitantes; cifra que aumenta cada fin de semana con los turistas.

Vista de una bahía vacía luego de que evacuaciones obligatorias cierran Sur Lake Tahoe el miércoles 1 de septiembre de 2021. Foto de: Christian Monterrosa.

Los habitantes de tiempo completo, muchos de los cuales brindan servicios esenciales a la comunidad, sintieron la presión de problemas económicos que enfrentan otras ciudades montañosas occidentales que dependen de un frágil equilibrio para atraer turistas mientras apoyan a los residentes locales.

Darcie Goodman Collins creció en Sur Lake Tahoe y ahora se desempeña como directora ejecutiva de la Liga para Salvar Lake Tahoe. Ella explicó que la comunidad se unió, incluso cuando la gente estaba evacuando con poco tiempo de anticipación. Los vecinos llamaban a vecinos que podrían ser vulnerables. Las líneas telefónicas se saturaron.

Hasta lunes, el Incendio Caldor, que comenzó a millas de distancia de la Cuenca Tahoe, había quemado una zona enorme, casi de 216,358 acres, con un 48 por ciento de contención. El incendio había destruido 965 estructuras y herido a cinco personas. La situación sigue cambiando.

En Occidente, donde los mega incendios ocurren con mayor frecuencia y con un comportamiento extremo, se recurre a recursos de extinción desde diferentes partes del estado y del país. En el caso del Incendio Caldor, las cuadrillas han llegado de todas partes de California y Nevada.

Algunos equipos han regresado a Lake Tahoe después de luchar contra otros incendios, como el Dixie, uno de los más grandes en la historia de California, y que ha quemado 914,655 acres cerca de Quincy, a unas 80 millas al noroeste de Reno. 

El Incendio Dixie y el Incendio Caldor son históricos en la forma en que se han propagado por la región. Son los dos primeros incendios conocidos en la historia de California que atraviesan la Sierra Nevada.

Los efectos comunitarios y ambientales del Incendio Caldor aún no se conocen por completo, aunque el fuego es a gran escala, lo que genera comparaciones con otros desastres naturales, como huracanes o inundaciones, que tienen una amplia gama de impactos a largo plazo.

Clay Cunningham, quien ha vivido en Lake Tahoe durante más de tres décadas, durante su estancia en el Centro Comunitario de Carson City el 31 de agosto de 2021 después de una evacuación de su hogar debido al Incendio Caldor. (Tim Lenard / The Nevada Independent)

A medida que las llamas continúan, permanece una gran pregunta: ¿Qué significa esto para el futuro? Para Clay Cunningham, quien ha vivido en Lake Tahoe durante más de tres décadas, encontrar una respuesta parece estar cambiando minuto a minuto.

Cunningham tuvo que evacuar su hogar junto con su familia la semana pasada. Durante décadas, él ha vivido en Meyers, California, a las afueras de Sur Lake Tahoe y cerca de la línea de fuego.

Pero Cunningham dijo que esta vez fue diferente. Las órdenes de evacuación llegaron de repente. No recibió una advertencia antes de la orden de retirarse. Llamaron a su puerta y le indicaron que recogiera sus cosas rápidamente y saliera del área.

"Cualquiera que viva en un lugar durante un tiempo, todos comenzamos a acumular cosas", señaló en entrevista. “Tengo todos los recuerdos de mi familia, de mis bisabuelos y de los que les pasaron sus familias. ¿Cómo escoges lo que vas a dejar?"

El incendio, al mismo tiempo, plantea preguntas a largo plazo sobre el futuro de un lago al que muchos le tienen cariño. ¿Cómo se debe adaptar el manejo del bosque a un clima cambiante? ¿Qué aspecto tiene lo "normal"? ¿Y qué suposiciones se deben hacer sobre dónde pueden propagarse los incendios?

"Este no es el final", dijo Goodman Collins. "No hemos perdido a Tahoe".

“Y creo que podremos aprender de esto para asegurarnos de que no vuelva a suceder”, agregó.