Piden más apoyo para que DREAMers tengan mejores recursos para su acceso a la universidad

Esta nota fue traducida al español y editada para mayor claridad a partir de una versión en inglés que aparece en de The Nevada Independent.

Fernando Benítez quería ser ingeniero mecánico cuando ingresó a la universidad en 2017, pero después de tomar cursos de medio tiempo por un año, descubrió que su estatus de indocumentado le iba a impedir obtener una licencia para trabajar.

“A veces es muy difícil cuando tienes una oportunidad y crees que la puedes obtener, y la tomas y al final, te dicen que necesitas un número de Seguro Social”, dijo Benítez. “A veces es difícil ser indocumentado porque pierdes la esperanza”.

Benítez, quien ahora estudia artes culinarias en el College of Southern Nevada (CSN) compartió este martes sus experiencias en la educación superior durante una mesa redonda en la que participaron alumnos, directivos y presidentes.

El evento, que se llevó a cabo en las oficinas del Sistema de Educación Superior de Nevada en Las Vegas y que fue moderado por el Canciller Thom Reilly, abordó cómo las universidades de Nevada podrían apoyar a los beneficiarios de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) y a estudiantes indocumentados. 

DACA protege de la deportación a inmigrantes que fueron traídos a los EE.UU. cuando eran niños y les permite obtener permisos de trabajo.

Reilly reconoció que las instituciones deben mejorar su coordinación con los distritos escolares para que estudiantes indocumentados a nivel preparatoria reciban apoyo para ingresar a la universidad, solicitar asistencia económica y empezar su educación superior. 

La mayoría de las becas requieren que el estudiante presente una Solicitud Gratuita de Apoyo Federal para Estudiantes (FAFSA), que requiere un número de Seguro Social; pero como los estudiantes indocumentados no cuentan con uno, tienen menos opciones de ayuda financiera.

De acuerdo con Vicente Nava, coordinador de iniciativas de participación comunitaria y diversidad en Nevada State College (NSC) ahí se ofrece una forma alternativa de ayuda financiera para que estudiantes que no tienen ciudadanía ni residencia, soliciten apoyo federal a través de la solicitud interna de ayuda financiera del Consejo de Seguridad Nacional.

“La aplicación interna de ayuda financiera es una solicitud que estamos tratando de [implementar] en cada institución”, dijo Nava. “Lo que hace es, al igual que FAFSA, pregunta cuál es el ingreso familiar, qué es lo que la persona hace, cuántas personas hay en la familia y que te dan ayuda en base a eso. Pero [la aplicación interna] de ayuda es institucional y estatal, por lo que no proviene de fondos federales”.

Cuando colegios y universidades no han proporcionado estos servicios, varias organizaciones sin fines de lucro se han hecho presentes. 

Benitez emigró con su familia a los Estados Unidos desde El Salvador en 2010, cuando tenía 10 años, tres años después de la fecha límite para calificar como beneficiario de DACA. 

Después de adaptarse a una nueva escuela y aprender a hablar inglés, Benítez dijo que comenzó a tener problemas en la secundaria y que podría haber abandonado la educación si no hubiera sido por organizaciones de apoyo como Líderes en Formación, un grupo no lucrativo que apoya a estudiantes universitarios de primera generación.

Dream Big Nevada es otra organización sin fines de lucro que participó en la mesa redonda.

Astrid Silva, directora ejecutiva del grupo, dijo que, en comparación con los beneficiarios de DACA, los inmigrantes indocumentados son menos propensos a calificar o a solicitar ayuda financiera y por lo tanto necesitan más asesoría.

Julien Calfayan, del cuerpo estudiantil del CSN, dijo que uno de sus principales problemas es que no puede recibir pagos por las horas trabajadas a través del sistema de nómina de la universidad, pues, mientras que sus compañeros reciben su pago por hora trabajada, él no podía obtener un sueldo porque el sistema no aceptaba su Número de Identificación Personal del Contribuyente o ITIN, que a menudo es utilizado por inmigrantes indocumentados en lugar de un número de Seguro Social.

Calfayan, quien también es presidente del comité de estatutos en CSN, propuso una enmienda para cambiar los estatutos de esa institución y permitir a los estudiantes como él recibir salarios por hora a manera de una remuneración que se les pagaría cada semestre.

“Mi enmienda fue firmada personalmente por el Presidente [del CSN] [Federico] Zaragoza justo después de la mesa redonda de NSHE”, dijo Calfayan el miércoles a través de un correo electrónico, y agregó que la medida iba rumbo al Senado en su campus para ser aprobada.

En la clausura del evento, Zaragoza dijo que estaba de acuerdo con Silva en que es necesario que haya más información acerca de DACA y de los estudiantes indocumentados que NSHE busca ayudar.

La Corte Suprema tiene previsto escuchar argumentos orales en 12 de noviembre en el caso Regentes de la Universidad de California vs. el Departamento de Seguridad Nacional, que está pendiente en la Corte del Noveno Circuito de Apelaciones.

En septiembre, el NSHE firmó un escrito junto con 130 instituciones de educación superior cuestionando la legalidad de los intentos del Presidente de Trump de poner fin a DACA.Según el Center for American Progress, en Nevada hay 12,280 beneficiarios de DACA.