Reguladores buscan vetar a Wynn de la industria de casinos tras acusaciones de conducta sexual inapropiada

Esta nota fue traducida al español y editada para mayor claridad a partir de una versión en inglés que aparece en de The Nevada Independent.

Reguladores de apuestas de Nevada buscan que a Steve Wynn, el magnate de casinos a quien se le acredita la imagen actual del Strip de Las Vegas y quien fue acusado de cometer una serie de actos de conducta sexual inapropiada hacia sus empleados, se le declare formalmente no apto para portar una licencia de juegos y apuestas en el estado.

La Junta Directiva para el Control de Juegos de Azar de Nevada presentó una denuncia este lunes alegando que Wynn “no es una persona de buena conducta moral, honesta, y/o íntegra” quien no es “no apta para ser asociado con una empresa de juegos o la industria de juegos de azar en su totalidad”.

La denuncia cita numerosas acusaciones de que Wynn acosó sexualmente a empleadas que dependían de él para su sustento y que encubrió su conducta, a veces con acuerdos multimillonarios de confidencialidad.

“El Sr. Wynn ha violado en repetidas ocasiones los estatutos y los reglamentos de juegos de azar de Nevada, desacreditando al Estado de Nevada y a su industria de juegos de azar“, dice la demanda, agregando que el caso “dañó la confianza del público y la confianza” en la industria que es de vital importancia para la economía del estado.

La Junta también pide que la Comisión de Juegos de Azar de Nevada imponga una multa a Wynn por cada uno de los cinco cargos establecidos en la denuncia, incluyendo su negativa a presentarse en persona en una audiencia de investigación que estaba prevista en septiembre.

Declarar que Wynn no es apto para tener una licencia sería la repercusión más representativa de una caída espectacular que comenzó hace casi dos años. 

Fue entonces cuando Wynn dejó su puesto como presidente de la compañía que lleva su nombre, y Wynn Resorts recibió una multa de $20 millones de dólares — un récord estatal — por no investigar adecuadamente el acoso.

En su denuncia, la junta anotó que la negativa de Wynn a comparecer en la audiencia de septiembre “obstaculizó” la capacidad de la junta de llevar a cabo su deber y le privó “información relevante y los testimonios necesarios para realizar una investigación exhaustiva y completa”.

En enero de 2018, el Wall Street Journal publicó un reportaje argumentando que Wynn utilizó su poder e influencias para explotar sexualmente a las empleadas, incluyendo entrevistas con varias personas que describieron “un comportamiento que acumulativamente equivaldría a un patrón de décadas de mala conducta sexual” en la que incurrió el magnate.

A pesar de que Wynn negó enérgicamente las acusaciones, en febrero de 2018 renunció de manera pública como presidente de su compañía Wynn Resorts, que poco después fue multada por no “iniciar y/o llevar a cabo una investigación” en torno a las denuncias de acoso sexual y conducta inapropiada.

En septiembre, nueve mujeres que trabajan en Wynn Resorts como manicuristas y maquillistas demandaron a la compañía, alegando acoso sexual por parte de Wynn y de haber recibido represalias después de que el Journal publicó la nota en 2018.

El presidente actual de la compañía de casinos, Phil Satre, dijo a la Comisión de Juegos de Azar en agosto que ningún directivo de la empresa ha tenido recientemente “una relación personal o profesional con él”, de acuerdo con Las Vegas Review-Journal.

Wynn cobró notoriedad cuando abrió varios casinos de lujo en Las Vegas Boulevard a finales de 1980 y principios de 1990. Inauguró el Mirage en 1989, el Treasure Island en 1993 y el Bellagio en 1998 antes de vender las propiedades al MGM.

Después de iniciar su propia compañía, Wynn Resorts, en 2002, mandó edificar una de las dos torres color cobre que muestra su propia firma. 

La compañía pública, que aún conserva el nombre Wynn, opera seis propiedades en Nevada, Massachusetts y Macao, y en 2018 obtuvo más de $6.7 billones de dólares en ingresos.