Reporte: Nevadenses hispanos murieron de COVID-19 más jóvenes que nevadenses anglos

Esta nota fue traducida al español y editada para mayor claridad a partir de una versión en inglés.

Más de 5,500 nevadenses han perdido la vida a causa del COVID-19 durante el último año.

Si bien algunos han ignorado esas muertes sugiriendo que a quienes fallecieron nada más les quedaban unos cuantos años de vida debido a su edad o condiciones preexistentes de salud, un reporte reciente del Departamento de Salud y Servicios Humanos contrarresta esas suposiciones.

El análisis de esa agencia acerca de muertes COVID-19 atribuidas a Nevada encontró que en el estado se perdieron 42,232 años de vida a causa del virus durante el último año; con un promedio de 13 años de vida perdidos por cada fallecimiento. 

La edad promedio de muertes por COVID-19 en Nevada, según el reporte, fue de 65 años, mucho más joven que la esperanza de vida de 81 años para las mujeres y 76 años para los hombres.

“Escuchamos que la gente dice: 'Bueno, todos eran viejos y de todos modos iban a morir'. Esto realmente es el centro del reporte, 'Bueno, sí, más o menos dentro de 13 años'. Uno puede lograr mucho en su vida en un período de 13 años”, dijo en entrevista la especialista estatal en bioestadística Kyra Morgan. "Creo que esto está poniendo una nueva perspectiva para que, con suerte, la gente recapacite y se dé cuenta de que algunos de esos números a los que nos hemos acostumbrado tanto a ver son en realidad muy alarmantes".

El reporte calculó los años potenciales de vida que se perdieron restando de la esperanza de vida de cada persona, la edad que cada uno tuvo al morir.

Quienes murieron por COVID-19 después de superar su esperanza de vida no se incluyeron en el informe. El análisis incluyó todas las muertes por COVID-19 entre el 15 de marzo de 2020 y el 14 de abril de 2021.

El reporte encontró diferencias considerables entre los años de vida que perdieron a causa del COVID-19 los nevadenses anglos y los nevadenses de color.

Los hispanos de Nevada perdieron colectivamente casi 16,000 años de vida, en comparación con un poco más de los 13,000 años de vida que perdieron los anglos de Nevada; a pesar de que la población hispana del estado es menos de dos tercios del tamaño de su población anglosajona.

Ajustado por el tamaño de la población, los nevadenses hispanos perdieron años casi el doble que los nevadenses anglos.

“Incluso siendo alguien que observa mucho los datos y es plenamente consciente de las disparidades que están afectando a nuestra comunidad hispana, eso me sorprendió”, dijo Morgan.

La funcionaria señaló varios factores que probablemente contribuyeron a esas desigualdades: Falta de acceso temprano a las pruebas COVID-19 y, ahora, a las vacunas; menor acceso a la atención médica en general, y la prevalencia de hogares multigeneracionales. 

Morgan agregó que los datos también pueden sugerir que los hispanos de Nevada simplemente están falleciendo a causa del COVID-19 a una edad más temprana que sus homólogos anglos.

“Creo que eso es extremadamente alarmante porque en realidad significa que quienes han muerto han fallecido significativamente más jóvenes en la población hispana”, dijo Morgan.

Morgan reconoció que es posible que quienes murieron por COVID-19 tuvieron condiciones de salud subyacentes que pudieron haber acortado su expectativa de vida — lo que significa que de cualquier manera tal vez no hubieran vivido hasta los 76 o los 81 años  — aunque señaló que las proyecciones de esperanza de vida toman en cuenta problemas crónicos de salud.

Morgan agregó que la mayoría de la población tiene al menos una condición, como sobrepeso, ser fumador o estar embarazada, factores que los pone en riesgo de sufrir una enfermedad grave por COVID-19.

“Hay mucha gente caminando que técnicamente tendría una condición de salud subyacente”, dijo Morgan. "Pero cuando los vemos o nos relacionamos con ellos, podríamos pensar que parecen perfectamente sanos".