Legislador considera que el aislamiento de presos con enfermedades mentales es “increíblemente preocupante”  

Este artículo fue traducido al español a partir de una versión en inglés. La versión en inglés aparece en la página de The Nevada Independent.

Un alto ejecutivo del Departamento de Correccionales de Nevada (NDOC, por sus siglas en inglés) comentó que las condiciones de alojamiento de algunos presos con enfermedades mentales serias son probablemente inconstitucionales y “excesivas, más allá de cualquier cosa que haya visto antes” cuando tomó el cargo hace algunos meses.

David Tristán explicó ante legisladores el miércoles pasado las nuevas políticas que están siendo implementadas en las prisiones estatales para abordar el tema de las enfermedades mentales y agregó  que cuando tomó el trabajo como Representante de Dirección de los Programas NDOC, en Junio del 2016, encontró que algunos de los internos con serias enfermedades mentales habían permanecido en unidades de segregación en la Prisión Estatal Ely durante cinco años o más.

“Puedo decirles que desde mi perspectiva, como experto en el tema de condiciones de confinamiento, que las condiciones que existían en el Departamento de Correccionales de Nevada en el momento en que el director y yo llegamos eran, en mi opinión, inconstitucionales,” comentó. “Puedo decir que el personal de estos lugares en los que los presos estaban alojados, estaban haciendo lo  mejor posible para brindar el mejor nivel humano de atención que podían, dados sus recursos. Sin embargo, eso iba más allá de cualquier cosa que haya visto antes.”

Los legisladores del Comité de Salud y Servicios Humanos del Senado le agradecieron ser tan abierto en cuanto a las deficiencias del sistema penitenciario.

“También es increíblemente preocupante,” expresó la senadora demócrata Julia Ratti

Senadora Demócrata Julia Ratti. Feb. 9, 2017. Foto: David Calvert.

Tristán trabajó en puestos de alto nivel con el sistema penitenciario de California antes de convertirse en consultor, en donde revisaba que los niveles de personal en las prisiones fueran adecuados. Recientemente trabajó como inspector de los centros de detención de la Agencia de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) antes de tomar su puesto actual bajo el recién nombrado director del (NDOC, por sus siglas en inglés) , James Dzurenda.

Tristán comentó que el departamento tomó medidas inmediatas para trasladar a los reclusos con enfermedades más graves a la unidad de salud mental del Centro Correccional del Norte de Nevada en Carson City, reconociendo que creó un poco de crisis debido a la afluencia de estos nuevos pacientes.

El funcionario dijo que no estaba seguro de que el estado pudiera ser considerado como responsable por mantener a los reclusos en aislamiento durante tanto tiempo. Diferentes estudios han demostrado que separar a los reclusos con enfermedades mentales de la población en general, a menudo empeora su condición.

"A partir de ahora estamos haciendo cambios drásticos que probablemente nos mantengan en buen lugar ante los tribunales", expresó, y agregó que los funcionarios del Estado probablemente habían pasado por alto este problema durante años, y que no había manera de que supieran que se encontraban fuera de cumplimiento con las mejores prácticas del país. "No deseo disculpar al personal, pero creo que estaban haciendo lo mejor que podían".

Tristán definió varias iniciativas que el departamento está llevando a cabo para tratar a los reclusos con enfermedades mentales, quienes representan de un 15 a un 17 por ciento de los casi 14,000 prisioneros que hay en el sistema. Estas incluyen:

  • Conseguir $2.3 millones para implementar un sistema electrónico de administración de la salud que pueda compartir los registros con la principal base de datos de la NDOC, y coordinar a las agencias, incluyendo al Departamento de Salud y Servicios Humanos y a la Administración de Veteranos.
  • Entrenar a los oficiales de las correccionales acerca de los efectos de una herida cerebral traumática, desorden de estrés post-traumático y demencia, y cómo responder mejor a los reclusos con enfermedades mentales para no desencadenar malos comportamientos.
  • Entrenar a los oficiales en cuanto a cómo llevar mejores registros sobre el comportamiento de los reclusos, tales como negarse a bañarse, comer o salir de su celda. Esa información podría ayudar a psicólogos o psiquiatras a entender mejor la situación del recluso.
  • Ser más consistentes para decidir cuándo es necesario hacer que un recluso tome sus medicamentos.
  • Trasladar a los pacientes con enfermedades mentales más graves a lugares como el Centro Correccional del Norte de Nevada, el cual cuenta con mayores recursos que instituciones tan remotas como la Prisión Estatal Ely no tienen.

Tristán calcula que tomará un año echar a andar algunos de sus planes de reforma.

Foto tomada del sitio web de NDOC.