Presentan propuesta para que estudiantes con discapacidades obtengan diplomas

Este artículo fue traducido al español a partir de una versión en inglés. La versión en inglés aparece en la página de The Nevada Independent.

Como director de educación especial de Nevada, Will Jensen recibe muchos comentarios de los padres de familia, pero una carta reciente que le enviaron de la oficina del gobernador Brian Sandoval ha sido particularmente inolvidable.

Una madre de familia escribió a Sandoval para preguntarle si podría exentar a su hija del examen de competencias del bachillerato. Si podía perdonar a un asesino, razonaba la señora, ciertamente podría omitir para su hija el requisito de tener que aprobar el examen para graduarse y obtener su diploma.

“Tuve que enviarle una carta citando las leyes de Nevada y nuestro sistema vigente para explicarle que no puedo ayudarla”, declaró Jensen a los legisladores el miércoles, “pero puede quedarse hasta que cumpla 22 años, así que siga trabajando para lograrlo”.

Jensen está respaldando una propuesta de ley, la AB64, que crearía un plan alternativo para que los alumnos de educación especial que dominen el contenido de sus cursos de bachillerato se gradúen, pero se topó con el obstáculo de los exámenes determinantes al final. A este requisito de los exámenes finales se atribuye en parte a la triste tasa de graduación del 28 por ciento entre los estudiantes con discapacidades en Nevada.

Nevada actualmente tiene una solución alternativa con un recurso que permite que los alumnos de educación especial se gradúen aún si no pueden aprobar el examen. Se le llama “diploma ajustado”, pero esencialmente es un certificado de participación que no es considerado como un verdadero certificado de bachillerato.

Los estudiantes a veces no se dan cuenta de qué tan poco valor tiene dicha designación hasta que intentan inscribirse en la universidad o ingresar al ejército. Los estudiantes no son elegibles para servir en el ejército u obtener ayuda financiera federal si reciben un diploma ajustado.

“En mi opinión, hay una discriminación abierta hacia los jóvenes que tienen este problema”, declaró Jensen.

El ciclo escolar pasado, Nevada otorgó 883 diplomas estándar a estudiantes con discapacidades y 890 diplomas ajustados. Muchos de esos estudiantes tienen condiciones de lento aprendizaje, pero se han desempeñado bien en sus clases.

La práctica de Nevada va en contra de las tendencias nacionales. En 40 estados han acabado con los certificados similares a los diplomas ajustados, de acuerdo con un informe del tema de Guinn Center for Policy Priorities.

La iniciativa AB64 solicita regulaciones que permitan que aproximadamente el 12 por ciento de los estudiantes de Nevada que se encuentran en un programa de educación individual (IEP) tengan mejores oportunidades de obtener un diploma estándar. En vez de presentar un examen, los estudiantes podrían enviar un portafolio de trabajo para demostrar sus capacidades en determinadas materias.

“Podemos crear una categoría con bases científicas e investigación para asegurar que esto en modo alguno disminuye la integridad de nuestro sistema de evaluación y lo que llamamos un diploma”, afirmó Jensen. “Estamos hablando de algo equivalente que considere plenamente al estudiante y sus necesidades de una manera que nuestro actual sistema de evaluación no toma en cuenta”.

El trabajo durante el curso aún necesitaría alinearse con los estándares del estado, aunque podría haber cierta flexibilidad en la selección de los grupos. Los estudiantes podrían participar en clases de matemáticas orientadas a consumidores o en cursos de habilidades para la vida para cumplir con los requisitos.

Una enmienda propuesta podría lograr que el cambio fuera retroactivo para ayudar a los estudiantes que han recibido diplomas ajustados en los últimos años. El diploma ajustado seguiría estando disponible para una cantidad más pequeña de estudiantes que no tuvieran éxito en la opción alternativa para recibir un diploma estándar.

Entre los padres que exigían a los legisladores que apoyaran la iniciativa de ley estaba un padre cuyo hijo recibió un diploma ajustado, pero ha vuelto a ir a clases a Shadow Ridge High School en Las Vegas con la esperanza de obtener un certificado auténtico si logra aprobar los exámenes de competencias. Se ha convertido en un experto en cableado y probablemente podría ser electricista, pero si no tiene un diploma estándar, probablemente terminaría trabajando como auxiliar de mantenimiento y ganaría $30,000 dólares menos al año, calculó su padre.

Los defensores de la iniciativa la siguen apoyando y aseguran que establecería altas expectativas para los estudiantes, aún si se lograra evadir los exámenes de competencias.

Se encuentran “en este proceso kafkiano de tener que presentar exámenes una y otra vez, aunque se desempeñen muy bien en clases, solo son malos para los exámenes”, señaló Alex Cherup, de Nevada PEP, una organización que apoya a las familias con hijos con discapacidades. “En esencia, está ofreciendo un camino a la graduación que sacaría a Nevada de lo que los presidentes anteriores han llamado la suave intolerancia de las bajas expectativas”.