Administradores del agua se preparan para sequía extrema en Nevada

Esta nota fue traducida al español y editada para mayor claridad a partir de una versión en inglés.

El suelo está seco y las reservas acuáticas están muy por debajo de su capacidad. ¿Qué retos enfrenta Nevada este año y cómo se está respondiendo?

La sequía afecta diferentes partes del estado de diferentes maneras, dependiendo de dónde proviene el agua y cómo se usa. Pero con sequías extremas a excepcionales que afectan casi al 75 por ciento de Nevada, las condiciones secas no se limitan a unas pocas partes del estado.

Este año se prevé que en todo el estado la cantidad de agua que fluye a través de los arroyos sea mucho más baja que el promedio.

El Servicio de Conservación de Recursos Naturales del Departamento de Agricultura de los EE.UU. (NRCS), que compila reportes de suministro de agua en todo el estado, espera que el flujo de la corriente sea del 7 al 61 por ciento del promedio de mayo a julio (el rango mayor representa diferentes condiciones en todo el estado).

Jeff Anderson, especialista en suministro de agua de NRCS, dijo que el pronóstico ha disminuido cada mes, en parte porque Nevada vio poca lluvia y nieve durante la primavera. Entre mayo de 2020 y abril de 2021, Nevada y otros estados occidentales registraron sus años más secos desde 1895.

Con menos agua fluyendo a los arroyos y ríos, los usuarios del preciado líquido en áreas urbanas y rurales en todo el estado están observando la situación e implementando medidas contra la sequía.

En el norte de Nevada, la semana pasada la Autoridad del Agua de Truckee Meadows (TMWA), que atiende a Reno y Sparks, anunció nuevas medidas de conservación, incluyendo más divulgación pública, restricciones de riego de 11:00 a.m. a 7:00 p.m. y contratación de más “vigilantes del agua” para asegurarse de que el público cumpla con las reglas de conservación.

Hauck dijo que la cantidad de agua que fluye a través de Reno disminuirá notablemente para agosto, pero destacó que la agencia está preparada para la sequía y tiene agua en reservas.

En Las Vegas y sus alrededores, la situación es un poco más complicada. Las Vegas obtiene casi el 90 por ciento de su agua gracias al Río Colorado, que se alimenta por la capa de nieve de las Montañas Rocosas.

Se prevé que el nivel del Lago Mead, que está a las afueras de Las Vegas, caiga por debajo de un umbral clave, lo que provocará la primera escasez declarada por el gobierno federal, y recortes para Arizona y Nevada.

Funcionarios de la Autoridad del Agua del Sur de Nevada se han preparado durante mucho tiempo para los recortes y está impulsando una medida estricta de conservación a través del proyecto de ley AB356, que eliminaría casi 5,000 acres de césped decorativo para el 2026.

Los funcionarios del agua esperan que esa iniciativa ahorre más del 10 por ciento de la asignación estatal del Río Colorado.

Los agricultores y ganaderos también están sintiendo los primeros impactos de la sequía en las zonas rurales del estado. En Lovelock, que se encuentra al final del Río Humboldt, los agricultores ven menos agua, dijo Ryan Collins, quien dirige el Distrito de Conservación de Agua del Condado de Pershing.

Rye Patch, que almacena agua vital para el distrito, se encuentra a casi el 32 por ciento de su capacidad, según las perspectivas de suministro de agua de NRCS. El año pasado, estaba llena en un 85 por ciento.

"Es realmente malo para nosotros", dijo Collins. "Vamos a utilizar lo poco que tenemos en la reserva".