Redistribución: Asamblea aprueba nuevos mapas de distritos de Nevada

Este reporte es parte de nuestra cobertura acerca de la redistribución de distritos, proceso que los legisladores estatales realizan cada 10 años para determinar nuevos límites de distritos políticos. 

Para entender cómo funciona y por qué es importante, vea aquí nuestro video explicativo: “Redistribución: Pasado, Presente y Futuro”: https://bit.ly/3qxOijZ

Esta nota fue traducida al español y editada para brevedad a partir de una versión en inglés.

La Asamblea de Nevada aprobó este martes un importante proyecto de ley de redistribución de distritos, superando uno de los últimos obstáculos mayores para dicho proceso, que se realiza una vez cada 10 años en la Legislatura. 

El proyecto de ley SB1, ya fue aprobado por ambos partidos en el Senado y se espera que el Gobernador de Nevada Steve Sisolak lo firme como ley a pesar de las quejas de los Republicanos de que la iniciativa inclina la balanza demasiado a favor de los Demócratas; y críticas de defensores comunitarios en cuanto a que no se tomaron en cuenta sus inquietudes.

El asambleísta Edgar Flores fue el único Demócrata que se unió a los Republicanos para oponerse al proyecto de ley.

“Estos mapas son justos y legales y reflejan con precisión la diversidad de nuestro estado”, dijo la Asambleísta Demócrata Brittney Miller, la única legisladora que habló en apoyo del proyecto de ley antes de la votación.

Después de la aprobación de la Asamblea, el proyecto de ley se mandó al Senado, donde los miembros votaron rápidamente para aprobar una enmienda técnica antes de enviar la iniciativa a Sisolak.

Se espera que los mapas faciliten a los Demócratas ganar dos distritos del Congreso que en ocasiones se han cambiado a Republicanos en la década reciente. 

También se espera que los mapas faciliten que los Demócratas obtengan supermayorías en ambas cámaras legislativas. Sin estos, los Demócratas han batallado para aprobar aumentos de impuestos porque la Constitución de Nevada requiere un voto de dos tercios para aumentarlos.

Algunos Republicanos criticaron el proceso de redistribución de distritos por presentar barreras en el idioma, fallas técnicas, y un horario irregular.

Los Republicanos tuvieron poco poder en el proceso porque son minoría en ambas cámaras de la Legislatura, y se unieron a grupos progresistas para analizar el proyecto de ley durante las audiencias.

“Este proyecto de ley no es del agrado de todos, pero la razón no tiene nada que ver con el compromiso porque no hubo ninguno”, indicó la Asambleísta Republicana Jill Dickman.

Los Demócratas no tomaron en cuenta las solicitudes de mantener ciertos vecindarios latinos dentro del mismo distrito congresional en lugar de mezclarlos con áreas más suburbanas con diferentes tipos de población. En vez de eso, los líderes legislativos se enfocaron en la métrica de que más distritos tenían mayorías no anglosajonas.

“Se expresaron preocupaciones y no se tomaron en cuenta, o se ignoraron intencionalmente”, afirmó la Asambleísta Republicana Heidi Kasama. “Nuestra comunidad hispana se pronunció masivamente en contra de estos mapas propuestos y sus preocupaciones no han sido atendidas. Sus voces están siendo diluídas y su influencia se ignora”.

Según un análisis del Proyecto Princeton Gerrymandering, los nuevos mapas inclinan tres de los distritos electorales del Estado hacia los Demócratas (cada uno con más del 55 por ciento de los votos para los Demócratas), sin considerar ninguno competitivo.

Los nuevos mapas inclinarían 15 de 21 escaños del Senado estatal y 29 de 42 distritos de la Asamblea hacia los Demócratas, con solo ocho curules legislativos (3 en el Senado, cinco en la Asamblea) considerados  competitivos.